
Los dashboards de Supply Chain más eficaces se centran en un conjunto limitado de KPIs que influyen directamente en el rendimiento operativo.
Entre los indicadores más monitoreados se encuentran el nivel de servicio, que mide la capacidad de satisfacer la demanda del cliente sin roturas, y la precisión de las previsiones, que evalúa en qué medida la demanda prevista se corresponde con las ventas reales.
Las métricas relacionadas con el inventario también son esenciales. Generalmente incluyen la rotación de inventario, la cobertura de stock y los días de inventario disponible. En conjunto, ayudan a las organizaciones a comprender la eficiencia de la gestión de inventario y si los niveles están alineados con los patrones de demanda.
Indicadores operativos como la tasa de ruptura y el ciclo cash-to-cash también se incluyen frecuentemente, ya que proporcionan información sobre la disponibilidad de productos y la eficiencia del capital circulante.
Al monitorear estos KPIs en un solo dashboard, los equipos de Supply Chain pueden identificar rápidamente los desequilibrios entre los objetivos de nivel de servicio y los costes de inventario.