
La automatización mejora la eficiencia operativa al reducir el trabajo manual, estabilizar los niveles de existencias y disminuir los costes laborales.
Con el tiempo, una mejor medición del rendimiento, un mayor control de la calidad y un uso más inteligente de los recursos contribuyen también a la escalabilidad y la sostenibilidad de las operaciones, desde el almacenamiento hasta las operaciones de última milla.