Las organizaciones pueden reforzar la seguridad de su cadena de suministro de software mediante:
- la adopción de prácticas seguras a lo largo del ciclo de vida del desarrollo (ciclo de vida de desarrollo seguro – SDLC),
- la integración de la seguridad en los procesos de desarrollo y operaciones (enfoque DevSecOps),
- una gestión rigurosa de dependencias y componentes de terceros,
- la monitorización continua de vulnerabilidades,
- y la colaboración con proveedores que demuestren una gobernanza sólida en materia de seguridad.