
La previsión y la simulación estratégica desempeñan roles diferentes pero complementarios en la planificación de Supply Chain.
La previsión se centra en predecir la demanda futura basándose en datos históricos, tendencias y señales externas. Su objetivo principal es proporcionar una estimación base de lo que probablemente ocurrirá, que luego alimenta las decisiones de compra, producción y gestión de inventario.
La simulación estratégica, por otro lado, consiste en probar lo que podría ocurrir en diferentes condiciones. En lugar de producir un único resultado esperado, la simulación permite a los planificadores explorar múltiples escenarios — como un pico repentino de la demanda, un fallo de un proveedor o un cambio en los objetivos de nivel de servicio — y comprender cómo cada uno afectaría a la cadena de suministro.
En la práctica, la previsión proporciona la base (el plan esperado), mientras que la simulación permite realizar pruebas de estrés de ese plan frente a la incertidumbre. Juntas, ofrecen a las organizaciones tanto una base clara como la capacidad de prepararse para resultados alternativos.
Algunas plataformas de planificación avanzadas integran ambas capacidades, permitiendo a los equipos ejecutar simulaciones directamente sobre sus datos de previsión sin cambiar de herramienta.