
La IA mejora la eficiencia al automatizar tareas repetitivas de planificación, simplificar los flujos de trabajo y resaltar únicamente aquello que requiere intervención humana.
De este modo, los equipos dedican menos tiempo a la introducción de datos y a la gestión de urgencias, y más tiempo a ejecutar las acciones correctas en el momento adecuado, aumentando la eficacia operativa y la capacidad de respuesta de la cadena de suministro.