
El stock de seguridad es una cantidad de reserva que se mantiene para absorber eventos imprevistos, como una demanda superior a la prevista o retrasos de los proveedores.
Actúa como un colchón para evitar desabastos.
Para calcularlo, normalmente se tienen en cuenta:
Un método de cálculo habitual es el siguiente:
Stock de seguridad = factor de servicio × desviación estándar de la demanda durante el plazo de suministro
Esta reserva permite mantener la disponibilidad del producto a pesar de la incertidumbre.