
En la práctica, las herramientas de automatización conectan datos procedentes del ERP, señales del Internet de las Cosas (IoT) y sistemas de planificación para automatizar procesos clave, como la previsión de la demanda, la gestión de existencias y el tratamiento de pedidos.
Muchos proveedores ilustran estos usos mediante casos de éxito reales en sectores como el retail, el comercio electrónico y los entornos industriales.